Fabricación aditiva, ¿qué es?


Hace algunos años no podíamos imaginar todo lo que la digitalización supondría en nuestras vidas. Parecía que el Internet de las Cosas se instalaba en nuestro día a día simplemente como un pasatiempo, pero lo cierto es que, con el paso del tiempo, nos hemos visto obligados a sumarnos a esta nueva forma de vida. Y es que, para muchas cosas, ya es imposible vivir sin tecnología.

Son tantos los hábitos tecnológicos que hemos adaptado a nuestra rutina que no nos resulta extraño convivir con cierto tipo de dispositivos. Aunque, como sabemos, aún hay mucho por conocer de la industria 4.0.
Esta nueva revolución ha llegado de la mano de muchos avances que incluso nos parecen futuristas. Y es en esta nueva era donde ha nacido el concepto de fabricación aditiva.

Fabricación aditiva Vs. Impresión 3D

Hablar de fabricación aditiva es, en cierto modo, hablar de impresión 3D. Y es que son conceptos que están estrechamente ligados. Ambas tecnologías utilizan el mismo modus operandi: convierten un archivo en un objeto físico mediante la adición capa por capa.

No cabe duda de que la llegada de la impresión 3D generó una gran revolución. De pronto, si se disponía de la impresora adecuada, se podía obtener objetos a través de un ordenador personal. Los conceptos se transformaban en ideas y las ideas en realidad.
Pero el mundo de la tecnología no deja de evolucionar. Y en este aspecto, lo ha hecho hasta llegar a las necesidades que el sector industrial le estaba reclamando.

Así, la fabricación aditiva llegó para dar un pasito más. Y es que, al contrario que la impresión 3D, que imprime en termoplástico, esta permite adquirir capa a capa productos acabados de diferentes materiales (nilón, plástico, hojas de papel, resinas y metal, entre otros).
Por esta razón, con la fabricación aditiva se pueden realizar proyectos de mayor envergadura y complejidad. Y es por ello por lo que se ha convertido en un recurso perfecto para las industrias.

Ventajas de la fabricación aditiva

¿Por qué elegir la fabricación aditiva y no otros procesos convencionales de fabricación?
Son muchos los beneficios que aporta esta nueva forma de producción:

  • Permite imprimir series pequeñas (de pocas unidades) sin alta inversión.
  • Tiene la capacidad de reproducir todo tipo de geometrías.
  • Ofrece la posibilidad de personalizar y diferenciar los productos sin coste adicional.
  • Puede fabricar piezas con mecanismos integrados en ellas sin necesidad de manipulación posterior.
  • Aporta agilidad e independencia en procesos creativos.
  • Tiene mayor facilidad de producción. No se necesita una logística grande.
  • Sus ciclos de producción son más cortos.
  • Ahorra costes.
  • Ofrece mayor calidad, fiabilidad y trazabilidad.

Como vemos, nos encontramos ante un nuevo modelo de producción que está suponiendo un avance en muchos sectores profesionales.

Una nueva era ha llegado y es el momento de sumarse a ella para conseguir grandes resultados. ¡Bienvenidos a la fabricación aditiva!